Los familiares de Rosalía Yamila La Roza, agente de la Policía Federal asesinada en marzo en Villa Gobernador Gálvez, emitieron un comunicado exigiendo justicia. La causa investiga si el hecho, inicialmente considerado un forcejeo, fue planificado por su hijo de 15 años.
Los familiares de Rosalía Yamila La Roza, la agente de la Policía Federal baleada en marzo por su hijo de 15 años en Villa Gobernador Gálvez, continúan exigiendo justicia por el crimen. La investigación, que en un principio analizó la hipótesis de un disparo accidental en un forcejeo, dio un giro al sospecharse que el adolescente pudo haber planificado el hecho.
«Elegimos hablar con la serenidad de quien confía, pero con la herida abierta de quien espera», indicaron los familiares de la víctima en un comunicado difundido en redes sociales. En el texto, respetaron «el carácter reservado de la Investigación Penal Preparatoria», pero describieron la espera como «agónica».
El crimen ocurrió el 21 de marzo. Con el avance de la pesquisa, se comenzó a analizar la hipótesis de una premeditación, basada en información hallada en el celular del adolescente, donde surgirían conversaciones que darían cuenta de una planificación. Fuentes cercanas a la causa indicaron que la relación entre la víctima y su hijo estaba atravesada por un conflicto personal, y que el joven habría manifestado en distintas conversaciones el deseo de matar a su madre.
Por otro lado, la teoría del forcejeo se debilitó ante la evidencia que confirmó que la mujer fue asesinada de un disparo en la cabeza desde atrás. El presunto homicida, por tener edad no punible, fue apartado de Villa Gobernador Gálvez hacia una institución fuera del departamento Rosario, tras una audiencia informativa.
En su comunicado, los familiares de Rosalía La Roza hicieron una serie de consideraciones: «Nuestro silencio es una decisión consciente de fe en las instituciones y en el valor de la ley. Sin embargo, detrás de cada plazo técnico hay una familia atravesada por una angustia que no conoce de calendario», expresaron.
«El tiempo de la justicia es necesario, pero nuestra espera es agónica», agregaron. «Por eso, con firmeza exigimos: especialidad y celeridad, para que se apliquen los estándares del nuevo sistema penal juvenil y el proceso avance sin dilaciones; responsabilidad técnica, para que la gravedad del hecho sea correspondida con la máxima eficiencia de cada interviniente; y vigencia plena de la Ley 27.801, garantizando que el acceso a la justicia para Rosalía sea efectivo», finalizaron.
