La fecha que recuerda el inicio de la última dictadura militar en Argentina invita a una reflexión sobre los cimientos del Estado de Derecho y la importancia de preservar la convivencia democrática.
El 24 de marzo de 1976 marca un punto de inflexión en la historia argentina. La fecha conmemora el inicio del último gobierno militar, un período caracterizado por la interrupción del orden constitucional, la supresión de garantías y la violación sistemática de los derechos humanos.
Este proceso dejó una huella profunda en la sociedad y sus instituciones. Con el retorno a la democracia, el país emprendió un camino de reconstrucción jurídica y política, que incluyó el histórico juzgamiento a las juntas militares. Este hecho, impulsado durante la presidencia de Raúl Alfonsín, representó un paso fundamental para afirmar el principio de que en un Estado de Derecho todos deben responder ante la ley.
El informe «Nunca Más» se erigió como un documento clave que contribuyó a establecer un consenso social amplio sobre la necesidad de recordar lo ocurrido y fortalecer los mecanismos democráticos. Este acuerdo se considera una base fundamental para la vida política nacional.
En la actualidad, la memoria de este período histórico continúa siendo un tema de reflexión pública. Analistas coinciden en la importancia de que el recuerdo se mantenga como un patrimonio común que fomente el diálogo y el respeto por las instituciones, más allá de las diferencias políticas.
La democracia, se sostiene, se construye y fortalece diariamente a través del funcionamiento de las instituciones, el respeto a la ley y la capacidad de debate. El 24 de marzo funciona así como una fecha que invita a reafirmar el compromiso con estos valores y a recordar los límites que una sociedad no debe volver a traspasar.
