El exarquero de Newell’s, Justo Villar, actual director deportivo de la selección paraguaya, analiza las diferencias y dificultades entre su vida en la cancha y su rol actual en la gestión del fútbol.
Justo Villar, exarquero de Newell’s y actual director deportivo de la selección de Paraguay, recibió a un medio en las oficinas de la Asociación Paraguaya de Fútbol en Luque. En la entrevista, el exjugador comparó su etapa bajo los tres palos con su actual responsabilidad en la gestión, señalando que el trabajo de oficina presenta desafíos distintos y, en algunos aspectos, mayores.
«Lo que hago ahora es más difícil que cuando estaba en el arco», afirmó Villar, considerado uno de los mejores arqueros en la historia del fútbol paraguayo. El exfutbolista explicó que, mientras en la cancha tenía una libertad dentro de su profesión, en la gestión «hay cosas que a veces no dependen pura y exclusivamente de uno» y entran en juego decisiones con otros matices.
Villar se retiró en junio de 2018 y en agosto de ese mismo año asumió el cargo creado por la APF. Su función es ser el nexo entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, ocupándose de logística, preparación de amistosos, torneos internacionales y gestión de algunos futbolistas.
El ex capitán de la Albirroja destacó que su experiencia previa como jugador y líder en vestuarios le sirvió para la transición, aunque aclaró que debió prepararse con cursos en España, Conmebol y FIFA. «Es algo lindo, pero también muy desafiante», comentó, refiriéndose a la necesidad de negociar y balancear lo deportivo con otras líneas.
Respecto a su paso por Newell’s, Villar manifestó: «La gente siempre me hace notar su cariño. Lo que me dio al club fue maravilloso». Finalmente, al ser consultado sobre la clásica crítica de los jugadores hacia los dirigentes, Villar sonrió y admitió que su perspectiva «se ha modificado un poco», al comprender ahora la complejidad de la gestión previa a cualquier evento deportivo.
