El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la modificación de la ordenanza de habilitaciones comerciales para cerveza artesanal, incorporando la figura del brewpub y diferenciando a los pequeños productores de las grandes industrias.
El Concejo Deliberante de Villa Gobernador Gálvez sancionó por unanimidad la modificación de la Ordenanza N.º 2.793/21 (Régimen General de Habilitaciones Comerciales – cerveza artesanal), presentada por el concejal Nicolás Ramírez. La norma permite que fabricantes y comercios que elaboran y venden cerveza artesanal sean clasificados dentro de un régimen de categorización que apunta a reducir costos, acompañar a un sector en proceso de reconversión por la caída del consumo y diferenciarlo de las grandes industrias al momento de afrontar los costos de habilitación.
Ramírez explicó: “Es una adecuación a los cambios que han atravesado los productores de cerveza, que debieron reinventarse. Nuestra legislación había quedado desactualizada y necesitábamos adaptarla a las nuevas formas de producción y comercialización”. “La ordenanza distingue entre Microcervecerías —con producción en espacios de hasta 100 m²— y Cervecerías Artesanales con salón o tap room, que pueden alcanzar hasta 1.000 m². Además, incorpora la figura del Brewpub, que combina producción y venta directa al público en el mismo lugar”, detalló.
El edil agregó que, debido a la situación económica y la baja del consumo, en muchos casos hasta el 75% de la producción se destina hoy a la venta directa: “Esta modalidad, conocida como brewpub, implica un mix entre fábrica y expendio al público. Es algo relativamente nuevo en la provincia: seríamos la segunda ciudad de Santa Fe en incorporarlo, después de la Ciudad de Santa Fe”. También remarcó que la normativa busca “facilitar a los productores cuidar sus costos, diferenciarlos de grandes empresas que pueden afrontar mayores exigencias, y brindar flexibilidad sin dejar de cumplir con el Código Alimentario Argentino y las condiciones ambientales”.
Por su parte, Esteban Gaibazzi, dueño de la fábrica de cerveza artesanal Old Dog, de Villa Gobernador Gálvez, señaló que la crisis económica y la caída de la venta de barriles a bares por la baja en consumo, lo llevaron a cambiar el modelo de negocio: “Tuvimos que pasar a producir y vender directamente al consumidor en la fábrica para sostener las fuentes de trabajo, pero no había una legislación local que lo contemplara”.
