El Canalla acumula cinco victorias y un empate en sus últimos seis partidos, un impulso clave de cara a los octavos de final ante Independiente.
Frente a la primera instancia definitoria del torneo Apertura, Rosario Central encuentra sostén en una seguidilla de resultados positivos. El equipo, que alterna entre el torneo local y la Copa Libertadores, ha logrado mantener una ilusión basada en los números, más allá de que futbolísticamente no siempre muestra su mejor versión.
En los últimos seis encuentros, Central sumó cinco victorias y un empate. La única igualdad fue ante Tigre, cuando el entrenador Jorge Almirón dispuso un equipo completamente alternativo, con el debut de tres juveniles. La última derrota data del partido frente a Huracán, también con un equipo suplente. Desde entonces, el Canalla venció a Libertad (1-0), Sarmiento (2-1), Estudiantes de Río Cuarto (2-1) y nuevamente a Libertad (1-0) en la Copa.
Esa racha genera un viento de cola que el equipo debería aprovechar en los playoffs. Sin embargo, el rendimiento en el juego aún no alcanza el nivel de otras temporadas. Central no logra dominar con claridad, pero se ha acostumbrado a no perder, una virtud en instancias de eliminación directa donde cualquier empate puede llevar a alargue y penales.
El desgaste físico también será un factor a considerar, ya que el equipo disputa partidos cada pocos días. No obstante, el presente invita a soñar con un futuro prometedor, siempre con la mira puesta en el próximo rival: Independiente, en los octavos de final del torneo Apertura.
