Federico Cantizano, bombero de 42 años y vecino de barrio Alvear, cuenta la historia de sacrificio y felicidad detrás del debut de su hijo Giovanni en la primera de Rosario Central, incluyendo el emotivo encuentro con Ángel Di María.
Federico Cantizano, papá de Giovanni Cantizano, la joven promesa que debutó en la primera de Rosario Central, compartió en una entrevista con Ovación la emoción y el sacrificio que rodean el presente de su hijo. «No heredó nada de mí, soy horrible», bromea Federico, bombero zapador desde hace 17 años, mientras destaca el orgullo de ver a su hijo compartir vestuario con el campeón del mundo Ángel Di María.
«Lo tengo tatuado en mi pierna. Mi hijo le mandó una foto y le preguntó: «¿Cuándo se lo vas a firmar? Él es mi viejo». «No, boludo. ¿En serio es de tu papá? Decile que venga mañana». Así que ya me la firmó», relató Federico, visiblemente emocionado.
Giovanni, de 18 años, debutó el 5 de abril ante Vélez y días después convirtió su primer gol frente a Independiente. «Se me vino encima la primera práctica en el club del barrio donde jugaba de chico, en Santa Isabel de Hungría», recordó Federico sobre el momento del gol.
La familia vive en la zona de Centeno y Crespo, barrio Alvear. Federico está casado con Silvana y tienen tres hijos: Gío, Martina (17) y Lucas (10), quien también juega en las inferiores de Central. Para sostener los entrenamientos, Federico se turnaba con otros padres para llevar a los chicos, y recibió apoyo de sus compañeros de trabajo. «Hemos pasado horas eternas de espera, fríos, calores, verlo sufrir en las canchas a la mañana temprano», agregó.
Además de su trabajo como bombero, Federico y su esposa pusieron una verdulería para progresar. «Trato de inculcarle a mis hijos el sacrificio y el trabajo. Que se vayan poniendo metas», señaló.
Consultado sobre el ídolo de su hijo, Federico dijo: «Siempre lo siguió mucho a Maxi Lovera, pero el ídolo es Messi. Vos me preguntás a mí y te digo Maradona. Y en una pierna tengo tatuado a Di María».
El sueño de llegar a primera ya está cumplido. «Todo lo que venga será un extra y bienvenido, pero lo primordial ya lo consiguió», concluyó Federico.
