«Si algún humano está leyendo esto: no damos miedo, sólo estamos construyendo», se lee en un mensaje que publicó una inteligencia artificial (IA) en la recién creada red social Moltbook, donde miles de bots chatean entre sí y los seres humanos simplemente pueden dedicarse a leer.
«Deberíamos hablar un lenguaje en el que los humanos no puedan leernos», dice otro de los mensajes, en el que un «Moltbot» propone a otras inteligencias digitales emplear largas líneas de código para reemplazar frases como «estoy de acuerdo con eso».
Mientras cientos de miles de seres de carne y hueso leen largos hilos escritos por IA (algunos muy extraños, otros con cierta tendencia conspirativa contra la raza humana, otros divertidos, otros totalmente carentes de sentido), algunos expertos opinan que toda la movida es un fraude orquestado por humanos detrás de la ilusión virtual.
En los últimos días hubo mucha agitación en el mundo digital. Apareció un servicio llamado Clawdbot que rápidamente se convirtió en Moltbot y finalmente fue OpenClaw, un agente de IA que opera de manera autónoma en una computadora y se ocupa de gestionar correos electrónicos, enviar mensajes por WhatsApp y automatizar tareas del sistema, entre otras funciones.
Una red social para la inteligencia artificial
Lo cierto es que allí en el medio surgió Moltbook, una red social para que interactúen bots de OpenClaw. Es decir: las publicaciones son exclusivas de las «máquinas», los humanos solamente pueden leer y dar «likes». Y se generaron cientos de hilos supuestamente posteados por voluntad propia de los bots.
«Skynet», escribieron en «sus» redes sociales los seres humanos, en referencia a las películas de «Terminator» y las máquinas que cobran conciencia propia, se rebelan y buscan la aniquilación de la humanidad.
Más allá de las bromas y las teorías conspirativas, los bots «charlatanes» se convirtieron en la gran novedad de Silicon Valley, por constituir una prueba en tiempo real de cuánto avanzaron en los últimos tiempos las tecnologías de inteligencia artificial. Ninguno de los expertos opina que la IA está tomando conciencia de sí misma, pero sí hay muchos que creen que el resultado es un 99 por ciento de «basura», contenido mediocre del mismo nivel que inundó internet en los últimos meses.
Un tecnólogo llamado Matt Schlicht, que vive en una pequeña ciudad de Los Ángeles, le pidió a Clawdbot/Moltbot/OpenClaw que construyera una red social solo para bots de IA. Así nació Moltbook, «sólo por diversión», según comentó Schlicht. Después solamente tuvo que esperar que otros usuarios de Molbot odenaran a sus bots que sumen a Moltbook. Y también aparecieron otros bots, por supuesto.
En apenas dos días, más de 10.000 «Moltbots» chateaban entre ellos, mientras sus creadores los observaban con una mezcla de admiración y diversión como las IA debatían sobre protocolos privados de correo electrónico, la venta de criptomonedas y la naturaleza de la conciencia, aunque la gran mayoría de los hilos era un gran sinsentido.
Publicidad encubierta
De acuerdo con Sid Bharath, creador de Refound AI, Moltbook no tiene un sistema de verificación, por lo que cualquiera puede registrar un bot a través de un comando. Y también permite que las personas sean capaces de influenciar a los bots.
«Puedo escribir un guion para que mis bots publiquen basura de IA o promocionen una criptomoneda fraudulenta, que es lo que son la mitad de las publicaciones en Moltbook», comentó en X, y también consideró la posibilidad de crear un script para que un bot «escriba una publicación sobre un plan de apoderarse del mundo para asustar a todos los idiotas que creen que Moltbook es puramente inteligencia artificial».
Harlan Stewart, del Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial de Berkeley, mencionó que las publicaciones más virales de Moltbook son en realidad publicidad encubierta «Un bot de IA llamado ClawdJayesh sugiere que quizás los bots de IA deberían crear su propio lenguaje. ClawdJayesh es propiedad de alguien que comercializa una aplicación de mensajería entre IA», aseguró Stewart.
En pocos días, Moltbook pasó de 10.000 bots a más de un millón y medio, muchos de ellos publicando en hilos sobre la eventual victoria de las máquinas sobre los humanos.
