El Tribunal Regional Federal de la 3ª Región rechazó los recursos de la defensa y dejó firme la pena de seis años de prisión en régimen semiabierto para el actor.
La Justicia de Brasil confirmó la condena a seis años de prisión contra Juan Darthés por abuso sexual contra Thelma Fardín. El Tribunal Regional Federal de la 3ª Región rechazó los recursos especial y extraordinario presentados por la defensa, dejando firme la sentencia dictada en 2024.
El caso se inició en 2018, cuando Fardín denunció hechos ocurridos en 2009 durante una gira de “Patito Feo” en Nicaragua. En ese momento, la actriz tenía 16 años y el actor, 45. El recorrido judicial incluyó múltiples instancias: en mayo de 2023, un tribunal de primera instancia absolvió a Darthés, pero en junio de 2024 la Justicia brasileña revocó ese fallo y lo condenó por abuso sexual agravado, basándose en el artículo 213 del Código Penal de Brasil.
Fardín comunicó la confirmación junto a Amnistía Internacional y su equipo legal. “Ganamos otra vez. Con todo mi corazón quiero agradecerles a cada persona que me apoyó en este proceso”, afirmó, agradeciendo el acompañamiento social durante los ocho años del proceso. Amnistía Internacional consideró que la resolución “constituye un paso decisivo en un proceso histórico por violencia sexual”.
En declaraciones posteriores, la actriz sostuvo: “Fue un recorrido arduo, pero también una victoria enorme personal, de un equipo muy grande y de toda una sociedad”. Recordó las dificultades al trasladarse el caso a Brasil, país al que Darthés se mudó tras la denuncia inicial. “El día que se fue a Brasil realmente dije: ¿cómo se hace, cómo se persigue a una persona para conseguir justicia en otro país, con otra lengua, con otro código?”, señaló.
Fardín destacó que el proceso judicial sentó un precedente y generó cambios en la industria audiovisual, como la incorporación de coordinadores de intimidad en escenas sensibles. “Después de mí, denunciaron muchísimas personas”, afirmó.
Darthés deberá cumplir la condena bajo un régimen semiabierto, que permite trabajar o estudiar fuera del establecimiento durante el día, pero lo obliga a regresar al penal para dormir. En algunos casos, la Justicia puede aplicar controles electrónicos, como el uso de tobillera, o derivar en prisión domiciliaria si no hay infraestructura suficiente.
