La Fiscalía Regional de Rosario descartó hacer autopsia al cuerpo de Luna Miqueo Cuello. La familia decidió donar sus órganos tras el fallecimiento.
El Ministerio Público de la Acusación (MPA) dio a conocer este martes los primeros resultados de la investigación sobre la muerte de la nena que se golpeó la cabeza en una escuela de la zona sur rosarina.
El reporte oficial ratifica una parte del relato sobre el supuesto accidente que terminó con la vida de Luna Miqueo Cuello. A pesar de las dudas de la familia sobre lo sucedido en la primaria ubicada sobre España y avenida Uriburu, la Fiscalía Regional Segunda no solicitó la autopsia del cuerpo. El caso quedó en manos de la Agencia de Siniestralidad Vial y Delitos Culposos luego de la denuncia policial del último viernes.
Pasados cuatro días desde la internación en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, fuentes oficiales adelantaron que los investigadores se contactarán con los parientes de la alumna de 6 años para entrevistarlos. De estas declaraciones pueden desprenderse otras medidas para esclarecer el episodio en la Escuela 117 Islas Malvinas, donde ya se reanudaron las clases tras una jornada de duelo.
Luna Jazmín Miqueo Cuello falleció este domingo al mediodía. El director del nosocomio municipal, Eduardo Casim, señaló que la paciente no presentaba fracturas en la cabeza y recordó que había ingresado en estado grave por un proceso de broncoaspiración mientras la trasladaban a bordo de una ambulancia privada. El personal de la guardia del efector tuvo que reanimar a la niña ni bien la atendieron el último viernes, alrededor de las 15.30. Después del paro cardiorrespiratorio pasó casi 48 horas internada en la unidad de terapia intensiva y no logró recuperarse.
Los resultados de los exámenes médicos que recibió el MPA indican que la nena falleció por un traumatismo de cráneo. A partir de esta conclusión, el fiscal Matías Edery consideró que no era necesaria una autopsia para determinar el origen de las lesiones y otros detalles del caso. En esta instancia resta determinar cómo se produjo el golpe, entre otras cuestiones.
Además de las maniobras de reanimación, el equipo médico del Vilela recurrió a una cirugía de urgencia por la inflamación cerebral que presentaba la nena. Sin embargo, la operación no bastó para revertir el cuadro que detectaron en la primera tomografía, unos 20 minutos después de la estabilización.
Descartada la autopsia por una resolución judicial, la familia de Luna autorizó la donación de sus órganos en medio del dolor por la pérdida de la niña. La decisión a contrarreloj fue uno de los primeros pasos de una despedida atravesada por la incertidumbre respecto del supuesto accidente.
Cuando fue a la escuela el último viernes por el aviso sobre el golpe que había sufrido su hija, Ricardo Miqueo escuchó un «rumor» de que ella «tenía los cordones desatados» y eso había provocado su caída contra un banco de cemento. Sin embargo, el hombre -empleado de seguridad de un sanatorio- advirtió que las zapatillas estaban tal como se las había puesto esa mañana. El padre de la nena no sólo puso en duda la explicación que le dieron en la escuela respecto del accidente, sino que también se mostró preocupado por el hecho de que Luna supuestamente estaba en un patio sin supervisión docente y el incidente trascendió por los gritos. «Vos como adulto tenés que estar ahí», reclamó en diálogo con Telefe Rosario.
Después de una jornada de duelo, la escuela reabrió sus puertas este martes en la zona sur. Al mediodía, estaba prevista una reunión de padres en la puerta ante la conmoción que generó el caso.
