El primer Índice de Ciudades Argentinas evaluó a 43 localidades del país y ubicó a tres santafesinas entre las diez mejor posicionadas. Bahía Blanca encabezó la medición, aunque ninguna ciudad superó los 68 puntos sobre 100.
Rosario quedó ubicada en el séptimo lugar del primer Índice de Ciudades Argentinas, una medición elaborada por la consultora Enclave que evaluó la calidad de vida urbana en 43 ciudades del país. La ciudad obtuvo 61 puntos sobre 100, un resultado que la coloca dentro del top 10 nacional, aunque fuera de las primeras cinco posiciones y en el marco de un ranking cuyo dato más relevante es el bajo techo general: Bahía Blanca encabezó la lista con apenas 68 puntos.
El informe, publicado este mes de mayo, fue desarrollado como una herramienta de diagnóstico semestral para medir el desempeño urbano a partir de 17 indicadores y 26 ítems, entre ellos seguridad, educación, cohesión social, costo de vida, empresarialidad, conectividad física, oferta sanitaria, espacio público y transparencia. La metodología se apoya en 170 fuentes públicas y privadas y utiliza una escala de 0 a 100 puntos.
Rosario quedó entre las diez ciudades mejor puntuadas del país y apareció segunda en el perfil económico, detrás de Neuquén. Pero no ingresó en el grupo de las cinco primeras del ranking general y quedó a siete puntos de Bahía Blanca, la ciudad mejor ubicada. En una medición donde ninguna localidad superó los 68 puntos, el resultado funciona como una fotografía comparativa de fortalezas y déficits urbanos.
Detrás de Bahía Blanca se ubicaron Córdoba, con 66 puntos; Mendoza, con 65; Río Cuarto, con 64,5; Ciudad de Buenos Aires, con 63; y Santa Rosa, con 62. Recién después aparece Rosario, con 61. Más abajo quedaron las otras dos ciudades santafesinas incluidas en el top 10: Rafaela, octava con 59,5, y Santa Fe, novena con 59. El décimo lugar fue para Godoy Cruz, también con 59 puntos.
El Índice de Ciudades Argentinas que elabora la consultora Enclave, dirigida por el exdiputado radical Fabio Quetglas, fue presentado como una herramienta de diagnóstico urbano para capitales provinciales y ciudades intermedias de relevancia nacional. Su objetivo es comparar desempeños locales a partir de parámetros comunes y permitir que cada ciudad pueda seguir su propia evolución en futuras ediciones.
A diferencia de otros rankings construidos de manera relativa, el informe utiliza umbrales definidos. Esto significa que el puntaje de una ciudad no depende sólo de si está mejor o peor que otra, sino de cuánto se acerca a determinados estándares de desempeño. Esa metodología permite que los resultados puedan compararse entre distintas mediciones semestrales, incluso si el resto de las ciudades mejora o empeora.
“Comparar ciudades es siempre una materia compleja, pero existen parámetros que ponderados adecuadamente permiten construir un indicador sólido”, escribió Fabio Quetglas en el informe. “Este índice ayuda a los gobiernos locales a identificar sus fortalezas y debilidades, y a seguir su propia evolución en el tiempo”.
Los indicadores relevados fueron empresarialidad, conexión física, seguridad, cohesión social, costo de vida, suelo industrial, oferta sanitaria, educación, RIGIs, espacio público, oferta de ocio, simplicidad administrativa, disponibilidad energética, conexión digital, servicios financieros, emergencias climáticas y transparencia. El indicador con mayor peso dentro del puntaje final es empresarialidad, que representa el 15% de la medición. Le siguen conexión física, con 12%, y luego seguridad, cohesión social y costo de vida, cada uno con 8%.
La ubicación de Rosario en el séptimo puesto la deja dentro del grupo de ciudades con mejor desempeño relativo, aunque por debajo del lote de las cinco primeras. En términos de puntaje, la ciudad quedó a dos puntos de Ciudad de Buenos Aires, a tres de Río Cuarto, a cuatro de Mendoza, a cinco de Córdoba y a siete de Bahía Blanca. Rosario no aparece rezagada en la medición general, pero tampoco ocupa una posición de liderazgo nacional. Su resultado expresa más bien una ubicación intermedia-alta dentro de un índice que muestra desempeños moderados en casi todo el país.
El informe sí la destaca en el perfil económico. En esa dimensión, Neuquén lideró con 31 puntos, seguida por Rosario con 27, Rafaela con 25, Santa Fe con 24 y Mendoza con 22. Esa ubicación coloca a Rosario entre las ciudades con mayor dinamismo económico del país, aunque el estudio advierte que esa fortaleza no necesariamente se traduce de manera automática en mejores condiciones de vida. Uno de los hallazgos centrales del informe es justamente la disociación entre el perfil económico y el perfil social. Las ciudades con mayor movimiento económico no siempre son las que ofrecen mejores niveles de bienestar urbano. El caso de Neuquén es ilustrativo: lidera el perfil económico, pero no encabeza el ranking general ni el perfil social. Bahía Blanca, en cambio, se impuso por una combinación de seguridad, cohesión social y conectividad.
