El gobierno iraní prometió responder al decomiso de un carguero por parte de Estados Unidos, un incidente que incrementa las tensiones en una zona estratégica para el comercio energético global.
Irán prometió «responder pronto» al decomiso de uno de sus cargueros por parte de la Marina de Estados Unidos en el Golfo de Omán. El presidente Donald Trump confirmó la operación, afirmando que la embarcación intentaba evadir el bloqueo naval impuesto por Washington.
El incidente involucró el decomiso del buque carguero iraní TOUSKA en aguas del Golfo de Omán. Según la información confirmada por Trump a través de sus redes sociales, el carguero de 900 pies de eslora —que ya se encontraba bajo sanciones del Departamento del Tesoro— ignoró las advertencias de la Marina estadounidense. Ante la negativa de detenerse, un destructor disparó contra la sala de máquinas del buque, inmovilizándolo.
«Intentó atravesar nuestro bloqueo naval y no le fue bien. Nuestra nave de la Marina lo detuvo abriéndole un agujero en la sala de máquinas», escribió Trump en Truth Social. Confirmó que tienen la custodia total de la nave y su tripulación, mientras se procede a una inspección exhaustiva de la carga para detectar posibles suministros ilícitos.
Por su parte, el portavoz del Estado Mayor iraní advirtió que «las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán responderán pronto y tomarán medidas de represalia contra este acto de piratería armada», en un mensaje difundido a través de Telegram. Además, acusó a Estados Unidos de haber «violado el cese al fuego», lo que eleva el riesgo de una escalada militar en la zona.
El episodio se produce en el Golfo de Omán, una zona clave para el tránsito marítimo que conecta con el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Por allí circula una porción significativa del petróleo que se exporta a nivel mundial.
